martes, 21 de octubre de 2008

La vida de las cosas


Cuando subí los carteles pensé en escanear mi caja de Tipos marca Trodat. Esta es. La he usado en infinidad de ocasiones. Podrá ser un atavismo, una reminisencia del pasado o un arcaísmo, pero a mi me parece maravillosa. Tiene algo de trabajo escolar infantil, de juguete.
Además lo tengo muy ligado a mi infancia pues en casa había una caja similar que me fascinaba, de hecho el soporte azul que se alcanza a ver entre los rojos es de aquel paquete. Sobreviven dos de aquellas pequeñas letras de goma, la F y la N
A propósito, pensaba mientras escaneaba esto: ¿Qué extraño azar decide qué cosas permanecen a nuestro lado y cuáles desaparecen para siempre? ¿dónde estarán todas las otras letras, qué azaroso camino recorrieron?
No solo las personas tienen una vida, también los objetos. Hay objetos con vidas apasionantes que nunca nadie contará.
PD. Recuerdo, con esta idea, una serie de historietas publicadas en la revista Puertitas de Argentina, en las que seguían la vida de un revolver. Cada historia, un propietario distinto. ¿alguien se acuerda de casos parecidos en el cine, la literatura o algun otro medio?

8 comentarios:

Jiro dijo...

Sin mucho pensar me acuerdo de la película El violín rojo (Francois Girard, 1998, según la Wikipedia), de la cual recuerdo haber disfrutado, en particular, su banda sonora...

Luis Sopelana dijo...

Ja, pensé en lo mismo que Jiro. Propongo Ciudad de ciegos, donde lo que cambia de manos es un inmueble.

Wakoatl dijo...

Amelie... la cajita que encuentra en su baño y que provoca que vaya a buscar al dueño...

Jiro dijo...

Un par de ejemplos más: aunque no lo he leído, sé que el ilustador/historietista Robert Valley cuenta --en cómic-- la historia de un billete de 100 dólares (una miniatura puede verse aquí http://www.robertvalley.com/Books/Book2/Book2f.htm); por su parte, el escritor/químico Primo Levi escribió la historia de un átomo de carbono como conclusión de su libro autobiográfico El sistema periódico (puede leerse aquí, http://jcbmac.chem.brown.edu/baird/chem12/chem12-2004/9-2002/carbon.html, aunque desafortunadamente en inglés).

Peláez... dijo...

a mi me gustaría saber donde quedó un regalo de navidad que tu me diste. se trataba de una historietita que dibujamos en la casa de mis abuelos. la historia era que el pingüino le trataba de robar su bochito a batman. fué hace mucho tiempo, yo tenía 5 años y aun así te ayudé a dibujarlo. (o a echarlo a perder) hace tiempo tengo ganas de encontrarlo en alguna caja o algo pero nada. si lo encuentro lo enmarco... ¿tu te acuerdas?

Ricardo Peláez Goycochea dijo...

Gracias por sus comentarios.
El violín rojo ya lo ví, es verdad, ahí hay un caso. Ciudad de ciegos también la ví. De la que no me acuerdo es de la cajita de Amelie, aunque ya la ví. Jiro:
Miraré los otros ejemplos que das.
JC: No, no me acuerdo de esa historieta, qué pena. ¿se supone que te la quedaste tú?
Y esa es otra: las cinco o seis cosas que hemos perdido y echamos de menos para toda la vida.

Maestro Lara dijo...

Yo tambien recirdé El Violín Rojo, recuerdo que me invitaron a la premier y recordé una de tus propias historias, es la última que aparece en Fuego Lento, "El sillón", por alguna extraña razón recordaba haberlo visto en color rojo, tal vez vi el original, no lo se y parecido a esa historia recuerdo una película donde todo transcurre en un baño, Intimidades en un cuarto de baño (1989)de Jaime Humberto Hermosillo.

ÚXKRito dijo...

MMM que te parece el "Tatoo" de los metabarones?????

Pasa o no pasa o no pasa???

Saludote